El retorno a la rutina

Después de las vacaciones de verano, volver a la rutina habitual se vuelve un desafío para toda la familia. Esto, porque se deben retomar responsabilidades y compromisos sociales y académicos, que conllevan un periodo de adaptación para entrar en este nuevo año. ¿Lo bueno de esta etapa? Es perfecta para establecer nuevos propósitos y desafíos.

Expertos en salud mental sugieren algunas acciones que podrían ayudarte hacer de esta vuelta un proceso más cómodo para todos. Por ejemplo, planifica con anticipación, haz una lista de las tareas y reuniones pendientes. Si es posible, regresa a casa un día antes de que terminen tus vacaciones para tener tiempo de ordenar y descansar antes de volver a tu rutina normal. Cuando estes allí, prioriza tus pendientes según su importancia.

Practica hábitos saludables, como ejercicio, caminatas o meditación, proponte nuevos desafíos profesionales que te motiven, e intenta mantener una actitud positiva con las cosas que te esperan en el regreso a tu trabajo. Al llegar comienza con los más importante.

Niños y adolescentes

Prepararlos para su regreso a clases, es tan importante como tu vuelta al trabajo.  Hablar con ellos sobre el regreso y animarlos para el nuevo año escolar, puede mejorar esa mala sensación de retorno. Para eso, establece una rutina semanas antes, como horarios de sueño, comidas, tiempo para la tareas y descanso. Eso ayudará en la adaptación.

Crea un espacio de conversación sobre la vuelta, por ejemplo, aprendizajes obtenidos el año anterior, clases que les gustaron, desafíos, y/o aspectos positivos del año anterior, para motivarlos.  Asegúrate de que tengan todo lo necesario para volver a clases, uniforme, útiles, mochilas, etc.

Seguir estas recomendaciones puede ayudarte a que el regreso de la familia a las rutinas sea mejor y no genere estrés al comienzo del año.