Displasia de cadera: detección temprana para un desarrollo saludable

La Displasia de Cadera (DLC) se manifiesta ya sea desde el nacimiento o en los primeros meses de vida, como una condición ortopédica que interfiere con el desarrollo adecuado de la articulación, acarreando posibles complicaciones a largo plazo si no se detecta y trata a tiempo.

La Dra. María José Vilches, pediatra de nuestro hospital, destaca que el diagnóstico de la DLC se lleva a cabo mediante exámenes físicos en recién nacidos. Una prueba clave es el Ortolani Barlow, que implica movilizar las piernas y la cabeza del fémur, las cuales deberían permanecer dentro de la cadera. Algunos signos de alerta podrían ser:

  • Dificultad del recién nacido para separar las piernas con las rodillas flexionadas
  • Aparente diferencia en longitud entre las piernas, con la afectada pareciendo más corta y girada hacia afuera
  • Asimetrías en los pliegues de los glúteos al acostar al bebé boca abajo.

¿Cuáles son los factores de riesgo asociados a la DLC?

Ser primogénito: estas guaguas enfrentan un mayor riesgo debido al espacio limitado en el útero, lo que puede afectar el desarrollo de la cadera.

Antecedentes familiares: historial familiar de DLC o ligamentos extremadamente flexibles, posición podálica del bebé en el útero, problemas en la formación ósea, como el metatarsus adductus, pie bot bilateral y otras patologías congénitas o síndromes.

En cuanto al tratamiento de esta enfermedad, la doctora explica que depende del paciente: “El tratamiento varía según la edad del niño(a) y el grado de afectación de la articulación, dividiéndose en dos categorías: ortopédico y quirúrgico. Aunque el manejo ortopédico suele ofrecer mejores resultados a largo plazo, hay situaciones en las que se requiere considerar una estrategia quirúrgica”.

Entre las principales terapias ortopédicas efectivas se encuentran:

  • Aparato de Pavlik (correas)
  • Cojín de Frejka
  • Botas de yeso con yugo en abducción
  • Calzón de yeso en posición humana

Aunque no existen medidas preventivas específicas para esta condición, es importante iniciar el tratamiento a tiempo para evitar posibles complicaciones, como diferencia en la longitud de las piernas, cojera y limitaciones en el desarrollo motor del niño@. Asimismo, aquellos diagnosticados con DLC después de los dos años de edad corren el riesgo de desarrollar malformaciones en la cadera y osteoartritis en la edad adulta.

Es esencial recalcar que desde el 2010, esta enfermedad está incluida en el Plan de Garantías Explícitas en Salud (GES), asegurando la oportunidad de evaluación por especialistas, exámenes de imágenes para confirmación diagnóstica, tratamiento y seguimiento.