Cáncer cervicouterino: realidad y prevención en Chile

El cáncer cervicouterino representa una carga significativa en la salud pública chilena, evidenciada por la muerte de dos mujeres al día y un registro de 1.500 nuevos casos diagnosticados anualmente. Esta enfermedad, aunque predominantemente se manifiesta entre los 30 y 50 años, no discrimina por edad, pudiendo afectar a las mujeres en cualquier etapa de la vida.

Los factores de riesgo primarios asociados incluyen:

  • Infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH).
  • Antecedentes sexuales que abarcan el inicio temprano de la actividad sexual hasta tener múltiples parejas sexuales.
  • Tabaquismo.
  • Antecedentes de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
  • Inmunosupresión o antecedentes de enfermedades autoinmunes.

En respuesta a esta problemática, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desarrollado una estrategia para su eliminación, que comprende la vacunación del 90% de las mujeres a los 15 años, la realización de pruebas de alto rendimiento en el 70% de las mujeres a los 35 años, repitiéndolas a los 45 años, y la provisión de tratamiento al 90% de las pacientes con enfermedad cervical, tanto en etapas preinvasoras como invasoras.

¿Cuáles son los síntomas?

En etapas tempranas, el síntoma principal asociado al cáncer cervicouterino es el sangrado vaginal anormal, ya sea postcoital o independiente del ciclo menstrual regular. También puede manifestarse sangrado en mujeres posmenopáusicas.

El Programa Nacional de Cáncer Cervicouterino en Chile ha evidenciado que el tamizaje regular mediante el Papanicolaou ha resultado en la detección temprana de la enfermedad, contribuyendo significativamente a la reducción de la mortalidad asociada. De esta manera, es fundamental implementar medidas preventivas que incluyan la educación sobre la enfermedad y sus estrategias de prevención, la administración de esquemas de vacunación, el acceso oportuno al tratamiento para pacientes con lesiones precursoras, y la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). ), según lo afirmado por nuestro equipo de Oncogine/UPC.