¿Cómo protegerse del calor?

Estamos en el peack del verano y el sol casi no da tregua. Y aunque los beneficios que él ofrece son muchos, también es necesario tener algunos cuidados para que sus rayos no nos hagan daño, sobre todo a las guaguas y los adultos mayores.

Es verdad que del sol debemos protegernos todo el año; pero durante el verano, cuando los rayos UVB y UVA están en su máximo esplendor, los cuidados son fundamentales pues el daño que estos pueden causarnos son muchos y, en ocasiones, mortales. Por eso, el uso de bloqueadores debe ser diario, se esté o no en la playa o la piscina.

Ahora bien, la exposición al calor de manera excesiva también puede ser peligrosa, sobre todo para personas mayores, discapacitadas, con enfermedades crónicas y las que realizan trabajos físicos intensos o deporte al aire libre cuando hay temperaturas elevadas, además de los niños menores de 5 años.

Para protegerse del calor, les entregamos los siguientes consejos:

  • Evita salir de casa durante las horas de más calor (mediodía).
  • Bebe más líquidos, sin esperar a tener sed, sobre todo agua.
  • Evita comidas pesadas y prefiere verduras y frutas.
  • Reduzca la actividad física en horarios de mayor calor.
  • Si tienes que salir de casa, descansa con frecuencia a la sombra.
  • Usa ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, anteojos de sol y bloqueador solar.
  • Permanece en espacios ventilados o acondicionados.
  • Durante el día cierra las ventanas y ábrelas por la noche para ventilar.

¿Y las guaguas?

  • Vístela con fibras naturales, porque ayuda a que se adapte a las variaciones de temperatura.
  • Mantenla bien hidratada, ya sea con leche materna o con sus mamaderas. En días calurosos es probable que reclamen más alimento.
  • Nunca la dejes al sol y en los paseos llévala protegida con ropa, gorro, sombrillas o fotoprotector indicado para bebés.
  • En la casa, mantén una temperatura adecuada abriendo las ventanas cuando haga menos calor y permanece en las habitaciones más frescas; usar ventiladores u otros mecanismos de refrigeración a un nivel suave y que no incidan directamente en la guagua.
  • Mantenla alejada de las corrientes de aire y del viento, ya que podrían enfriar su cuerpo en exceso.

En definitiva, el bebé es muy sensible a las situaciones ambientales extremas, de calor pero también de frío, ya que no logra compensar las diferencias de temperatura.

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